documentalEscuelas Católicas presentó su documental "Un viaje por la innovación educativa", donde a través de un recorrido por 14 centros de toda España se pueden ver ejemplos reales y de éxito de experiencias innovadoras que forman parte del movimiento "Por la innovación educativa" que está transformando los centros de Escuelas Católicas y que se apoya en el programa "Profesores en acción", que ya ha formado a 6.000 profesores y directivos.

Para José María Alvira, secretario general de la organización, la innovación debe suponer cambios que reporten resultados, y debe hacerse desde los medios, siendo fieles a los fines que se afianzan en los grandes principios, como el desarrollo integral de los alumnos, la personalización de la educación o la atención a las necesidades de cada estudiante.

El documental recoge distintas iniciativas como las que se nombran a continuación:

-La estimulación temprana como motor del cambio y partiendo de un aprendizaje basado en la comprensión, siempre buscando el desarrollo global de los niños, incentivando las inteligencias múltiples.

-Las destrezas del pensamiento, para pensar de una manera crítica y constructiva, educando para la vida, sabiendo que las clases magistrales de antaño ya no sirven para los alumnos de hoy.

-El trabajo cooperativo, para aprender más y mejor, aprendiendo a ser mejores con otros. Es una manera, además, de dar respuesta a la diversidad en el aula, entendiendo que existen niños con inquietudes distintas y con distintas formas de aprender, creando para ello escenarios educativos que permitan ofrecer respuestas personalizadas.

-La tecnología digital, dando paso a las nuevas herramientas que deben adoptarse en estos nuevos tiempos, integrando siempre las TIC con las metodologías existentes, normalizando lo que para los niños de hoy es lo habitual. Dentro de este campo entran experiencias como las "flipped classroom", en las que el profesor envía un vídeo a sus alumnos para que desde casa puedan aprender los contenidos de una clase posterior en la que habrá más espacio y tiempo para actividades interactivas y participativas; los "scracht", la nueva programación por bloques que permite aprender a través de la programación; las plataforma "moodle", para trabajar de forma virtual; o la robótica, que permite construir mecanismos motorizados que ayudan a secuenciar ideas, razonar y trabajar, entre otras cosas, la psicomotricidad fina.

-Las comunidades de aprendizaje, en las que se abre el centro a las familias para hacer de las aulas un entorno participativo, y que tienen otras extensiones como los grupos interactivos, donde los padres comparten experiencias con sus hijos y se integran en el proceso educativo; o los padrinos de lectura, que hacen que los niños con mayores conocimientos introduzcan a otros más pequeños en la lectura.

-Las inteligencias múltiples, que recuerdan que no todos los niños son iguales, ni perciben el conocimiento de igual forma, por lo que es necesario adoptar formas de transmitir el conocimiento diferentes.

-La inteligencia emocional, basándonos en que la emoción es parte de las personas, por eso se puede trabajar la convivencia positiva, educando a las familias en la búsqueda de soluciones a los problemas junto a sus hijos; o el "mindfulness", que pretende mejorar la interioridad de las personas.

-La creatividad, teniendo en cuenta que es un valor que se espera será muy demandado en los profesionales del futuro, que, además, ayuda a afrontar la realidad desde distintas perspectivas.

-El aprendizaje basado en proyectos, donde el alumno se vuelve el verdadero protagonista y se logra que su implicación sea máxima, combinando la autonomía y la motivación.

-Los paisajes de aprendizaje, que ofrecen al alumno distintas rutas de aprendizaje, permitiendo que cada cual elija el que mejor se adapte a sus necesidades, siempre dentro de un modelo versátil que permite que el contenido esté conectado tanto con los alumnos como con las distintas necesidades de los mismos.

-El emprendimiento, que anima a los alumnos a crear pequeños proyectos de carácter emprendedor y empresarial, que hacen que el alumno crezca y conecte con el mundo real que le espera.

-La inclusión, recordando que la innovación debe estar encaminada a la inclusión, naturalizando lo especial de los que nos rodean, aun siendo diferentes, para educar en lo que significa vivir en una sociedad inclusiva.

-La multiculturalidad, cuyo objetivo es atender a los colectivos en riesgo de exclusión, con experiencias tan enriquecedoras como las “aulas de enlace”, que se crean para acoger a un importante número de estudiantes extranjeros, dedicándose a enseñarles el idioma, para después integrarles en las rutinas habituales del centro en las aulas cooperativas, donde interactúan con el resto de sus compañeros.

-La transformación de los espacios, derribando muros, cambiando pasillos, aulas, elementos estáticos, para hacer que el aprendizaje esté vinculado a los espacios, facilitando en todo momento la comunicación, la multiculturalidad, la integración de la tecnología... 

En definitiva, la innovación está en trabajar para preparar a cada niño para la vida, intentando que salgan del colegio como personas autónomas, creativas, y con capacidad para transformar el mundo.

Y si hay alguien esencial en todo este proceso innovador y transformador, ese es el profesor, que hace posible que todos estos proyectos sean una realidad exitosa.